LA JUSTICIA (del
latín iustitĭa), que, a su vez, viene de ius — derecho — y significa en su
acepción propia «lo justo, tiene varias acepciones en el Diccionario de la
lengua española, más conocido como DRAE.
Es un valor determinado como bien común por la sociedad. Nació de la necesidad de mantener la armonía
entre sus integrantes. Es el conjunto de pautas y criterios que establecen un
marco adecuado para las relaciones entre personas e instituciones, autorizando,
prohibiendo y permitiendo acciones específicas en la interacción de los mismos.
LA JUSTICIA: CONCEPTO
El
concepto de justicia puede explicitarse desde diversos puntos de vista: el
ético, moral, como virtud, filosófico, religioso, del derecho y varios más.
Algunos de ellos se exponen a continuación.
DESDE EL PUNTO DE VISTA FILOSÓFICO.
Corresponde
a la Filosofía moral y a la Ética el estudio de la justicia desde el punto de
vista filosófico. En ellas se define como justicia la virtud cardinal que
reside en la voluntad mediante la cual, la persona está inclinada a dar a cada
uno lo suyo, ya sea de manera individual, como sociedad o como grupos de personas,
miembros de la sociedad. Para comprender mejor esta definición es necesario
hacer algunas aclaraciones:
La
justicia es una virtud y «lo propio de toda virtud y hábito es ser una
disposición que inclina de un modo firme y permanente a sus actos».
La
justicia, como se indicó, es una virtud cardinal, una virtud principal, ya que
sobre ella gira la vida moral de la persona.
Es una
virtud que reside en la voluntad, es decir, en el «apetito racional» como indica
Santo Tomás de Aquino; no es justo quien «conoce» lo que es recto sino quien
obra rectamente. Por tal razón, la justicia está en una facultad apetitiva y al
no poder radicar en el apetito sensible, reside en el apetito racional, es
decir, en la voluntad.
Es una
virtud en la que, al inclinar a dar a cada uno lo suyo, predomina la
objetividad.
Sentido
propio y metafórico de la justicia
El
sentido propio de la justicia exige que haya un débito exigible, que existan
personas distintas ya que se puede ser justo o injusto respecto a otro, que
debe ser una persona distinta e independiente al que practica la justicia, o la
injusticia y, finalmente, que haya igualdad entre ambas personas. Por lo tanto,
las relaciones de justicia entre unos y otros son siempre bilaterales.
JUSTICIA EN EL DERECHO ROMANO
El
término justicia viene de iustitia, y el jurista Ulpiano la definió así:
Iustitia
est constans et perpetua voluntas ius suum cuique tribuendi; «La justicia es la
constante y perpetua voluntad de dar (conceder) a cada uno su derecho». Los
preceptos o mandatos del derecho son: «honeste vivere, alterum non laedere et
suum quique tribuere...» «vivir honestamente, no hacer daño a nadie y dar a
cada uno lo que le corresponde».
JUSTICIA
EN LA VERSIÓN GRIEGA DE LOS SETENTA
El
término «justicia» en la versión de los Setenta tiene la misma significación
primaria que en el texto hebreo si bien está influida por la mentalidad griega
ya que los términos helénicos que se usan: dikē y dikaiosýnē, se refieren a la
virtud de la justicia puramente humano ya que ordena la convivencia en los
ámbitos jurídicos y morales entre las personas. Sin embargo se ha producido el
efecto inverso: existen voces griegas — dikē, dikaiosýnē, krísis, kríma y
varios más — para representar en ellos unos conceptos religiosos del Antiguo
Testamento que, en principio venían expresados en hebreo como sedek, mišpāt,
sedāqāh, etc. El motivo de este cambio de acepciones es, simplemente, el que el
parecido entre los términos sea mayor o menor. Para la mejor comprensión de los
vocablos griegos que expresan conceptos religiosos, se deben interpretar según
sus significados hebreos que traducen.
JUSTICIA DESDE EL PUNTO DE VISTA CRISTIANO
La
palabra «justicia» aparece más de doscientas veces en cualquier traducción de
la Biblia. Sin embargo, la palabra justicia tiene unos significados y una gama
de matices de lo que pueda tener en español u otras lenguas modernas. En ella
supera el ámbito moral o del derecho ya que profundiza el ámbito más profundo
de lo religioso: la relación entre Dios y el hombre y entre los hombres entre
si precisamente por su dimensión religiosa. El concepto de justicia tiene cada
vez mayor amplitud y trascendencia. Este es el valor profundo de la justicia en
el momento de la Alianza de Dios con los hombres. Este primer significado de
«la justicia» está en el entorno de la fidelidad, de la sinceridad, de la
conformidad del cumplimiento de la Alianza de Dios con los hombres.
Etimología bíblica
Las
lenguas semíticas usan la raíz «Sdq» para expresar la palabra justicia si bien
los estudiosos tienen diversas opiniones del significado de esta raíz. El
primero es «fiel, justo»; según la segunda opinión puede significar «dureza,
solidez, conformidad con la norma»; según la tercera es «vencer». En lo que sí
están de acuerdo los etimologistas es que ninguna de ellas puede considerarse
más o menos válida que las otras dos.
LA JUSTICIA EN EL ANTIGUO TESTAMENTO
En
todo el Antiguo testamento, sobre todo en el texto hebreo original, hay unas
referencias constantes a este término que es «la acción de Dios que quiere
salvar al hombre» al que se le revelará poco a poco los designios salvíficos de
que Dios había establecido con el pueblo elegido, con el pueblo de Israel,
especialmente ratificados en el momento de la Alianza en el Monte Sinaí donde
quedaron concretados los lazos vinculantes: las promesas de Dios y los
compromisos del pueblo. Dios ofrece el compromiso de la salvación al pueblo y
este asume la fidelidad al pacto. La justicia de Dios es salvación y benevolencia
y en el hombre, su fidelidad personal. La justicia veterotestamentaria conlleva
unas exigencias, muy conocidas, entre los hombres y en la sociedad que están
recogidas y especificadas en los Diez Mandamientos. La justicia que conlleva la
Alianza no es una mera relación jurídica sino la que emana de la relación del
don gratuito de Dios para con los hombres que es el don de la salvación.
LA JUSTICIA EN EL NUEVO TESTAMENTO
El
concepto fundamental de la justicia en el Antiguo Testamento, después
trasmitida al Nuevo Testamento, no sufrió modificación alguna ni por los
escritos extracanónicos del judaísmo ni por la influencia helenística. A partir
de la revelación en toda su plenitud hecha por Jesucristo, también adquiere el
concepto religioso de la justicia una dimensión mucho más profunda que en el
Antiguo Testamento.
Conceptos posteriores de la justicia
De
acuerdo a muchas teorías de justicia, es de suma importancia: John Rawls, en
particular, clama que «La justicia es la primera virtud de las instituciones sociales,
así como la verdad es a los sistemas del pensamiento». La justicia puede ser
pensada como distinta de y más fundamental que la benevolencia, la caridad,
misericordia, generosidad o la compasión. La justicia ha sido tradicionalmente
asociada con conceptos de fe, reencarnación o divina providencia, es decir, con
una vida de acuerdo al plan cósmico. La asociación de justicia con la equidad
ha sido histórica y culturalmente rara y tal vez es una innovación moderna.
Un
estudio en la UCLA en el 2008 ha indicado que las reacciones a la igualdad
están «cableadas» en el cerebro y que, «la igualdad está activando la misma
parte del cerebro que responde a la comida en las ratas... Esto es congruente
con la noción de que el ser tratados de manera igualitaria satisface una
necesidad básica». Una investigación conducida durante el 2003 en Emory
University, Georgia, que involucra a monos capuchinos demostró que otros
animales cooperativos también poseen tal sentido y que «la aversión a la
inequidad tal vez no sea únicamente humana». indicando que las ideas sobre
igualdad y justicia puedan ser instintivas en naturaleza y en la sociedad.
En el
lenguaje común, el término justicia arrastra consigo la intuición de que «las
personas deben recibir el trato que se merecen» y, en este sentido, conserva
aún todo su vigor la definición de Ulpiano: «Dar a cada uno lo suyo». Desde el
punto de vista individual, según Aranguren, la virtud de la justicia es el
hábito consistente en la voluntad de dar a cada uno lo suyo.
DOCTRINAS FORMULADAS EN EL TRANSCURSO DE
LA HISTORIA
El
tema que comentamos, pese a las dificultades teóricas que presenta, ha sido
objeto de estudio por los más eminentes filósofos y políticos a lo largo de la
historia.
Platón: la presento como una
virtud fundamental, de la cual derivan las demás. El discípulo de Sócrates
afirmaba, que ella exige que cada quien haga lo que le corresponde, en función
al fin último, y debía ser entendida como una relación armónica entre las varias
partes de un todo.(Gobernantes o sabios, militares y artesanos.)
Aristóteles: quien
admite apreciable porción de las ideas de platón acerca de la justicia, nos
dice que ella es la medida general de la virtud y al propio tiempo el contenido
de las leyes. Que existen la distributiva y correctiva, y que esta última se
sub-clasifica en conmutativa y judicial. Uno de los aspectos resaltantes de su
aporte está en la idea de que la justicia puede ser tenida como una virtud
individual a la vez que social. El estagirita añade, que debe concebirse a la
alteridad como una meta fundamental del fin que nos ocupa. Tendremos ocasión de
referirnos a ello más adelante.
Ulpiano: eximio jurista romano,
nos va a legar la definición que ha servido de punto de partida a pensadores
antiguos y modernos. En efecto, el jurisconsulto romano expreso que: “justitia
est perpetua voluntas jus suum cuique tribuendi” ( la constante y perpetua
voluntad de dar a cada quien lo suyo)
Hugo Grocio: quien
se ocupo tanto del derecho constitucional como del internacional, y algunos
representantes de la escuela clásica del derecho natural, la van a mostrar como
expresión de unos códigos ideales con validez absoluta. Para Grocio, si la justicia
esta fundad en la ley natural, las leyes positivas serán justas en la medida
que se conformen con aquella ley.
El
historicismo, positivismo y formalismo: van a desviar el interés por el tema
hasta el punto de enfocarlo solo desde la perspectiva del derecho positivo, y
abandonan como es lógico, las ideas iusnaturalistas que dominaban para la
época.
Gustav Radbruch:
destituido de su cátedra universitaria por el nacional socialismo, nos planteo
que una sociedad bien organizada, requiere un sistema de cooperación basado en
principios justos. Admite inicialmente una escases moderada de Bienes, y en
función de ellos estructura una teoría que ha ejercido gran influencia en
quienes admitimos que las personas son libres iguales, y nos encontramos
integrados dentro de una sociedad democrática. El objeto de su teoría de la
justicia, no es otro que el libre acuerdo, la reconciliación a través del
razonamiento Público sin entrar a dirimir cuestiones filosóficas, religiosas y
morales.
JUSTICIA COMO VIRTUD
Igualmente
la justicia ha sido entendida como virtud humana, puede ser definida como el
arte de hacer lo justo, y de «dar a cada uno lo suyo» (latín: «suum quique
tribuere» contenido en el Ars Iuris), básicamente esto nos dice que la justicia
es la virtud de cumplir y respetar el derecho, es el exigir sus derechos, es otorgar
los derechos a un individuo. Para diversos autores la justicia no consiste en
dar o repartir cosas a la humanidad,[cita requerida] sino el saber decidir a quién
le pertenece esa cosa por derecho. La justicia es ética, equidad y
honradez.[cita requerida] Es la voluntad constante de dar a cada uno lo que es
suyo. Es aquel sentimiento de rectitud que gobierna la conducta y hace acatar
debidamente todos los derechos de los demás.
Todas
las virtudes están comprendidas en la justicia. En definitiva, la verdadera
justicia es el arte de dar lo justo o hacer dar lo justo a un individuo,
basándose en los principios del arte del derecho, sin tener ningún tipo de
discriminación o preferencia hacia ninguna persona; de lo contrario se estaría
dando una justicia falsa, y ello no sería «dar a cada uno lo suyo», sino «dar a
él lo que le toque», dependiendo de su clase social o raza, etc.






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